1Preparación
- Enjuaga los garbanzos y déjalos en remojo en un bol grande cubiertos con tres veces su volumen de agua durante 12 horas o toda la noche.
- Escurre los garbanzos del agua de remojo y acláralos con agua limpia.
- Corta el tomate en dados pequeños.
- Pica fina la media cebolla.
- Corta los encurtidos en dados pequeños.
2Cocción
- Pon los garbanzos en una olla con el agua hirviendo y el bicarbonato, lleva a ebullición y retira la espuma de la superficie con una cuchara.
- Baja el fuego, tapa y cuece a fuego lento suavemente hasta que los garbanzos estén completamente tiernos y uno se aplaste fácilmente entre los dedos.
- Añade la sal y el comino a la olla y cuece a fuego lento 10 minutos más, hasta que los garbanzos tomen el sabor y queden en un poco de caldo.
3Presentación
- Sirve los garbanzos calientes con un poco de su caldo en cuencos.
- Espolvorea cada cuenco con un poco de vinagre y comino.
- Cubre con el tomate, la cebolla, los encurtidos y el perejil, añade salsa picante al gusto y sirve caliente.
💡 Consejos y errores comunes
- Error común: salar al empezar a hervir mantiene la piel dura y alarga la cocción. Añade la sal cuando los garbanzos estén tiernos.
- El bicarbonato ayuda a ablandar los garbanzos, pero no añadas más de la cantidad indicada o afectará al sabor.
- Puedes hervir una tanda más grande y guardarla en su caldo en la nevera dos días, y luego recalentarla y cubrirla al servir.
🔁 Sustitutos de ingredientes
- Para ahorrar tiempo, usa 4 tazas de garbanzos de lata escurridos y caliéntalos en agua con sal solo 10 minutos.
- El chile verde fresco picado puede sustituir a la salsa picante.




