1Preparación
- Deja los garbanzos en remojo toda la noche en abundante agua fría con ½ cdta de bicarbonato de sodio.
- Escurre los garbanzos y enjuágalos bien.
2Cocción
- Pon los garbanzos en una olla con el agua y la ½ cdta de bicarbonato restante, lleva a ebullición y retira la espuma y las pieles flotantes.
- Cuece a fuego lento hasta que estén completamente blandos y se aplasten fácilmente entre dos dedos.
- Escurre los garbanzos, reservando 2 cucharadas de garbanzos enteros para decorar.
- Tritura los garbanzos calientes en un robot de cocina con el ajo, el zumo de limón y la sal hasta formar una pasta lisa.
- Añade el tahini y luego el agua helada poco a poco, y tritura hasta que quede claro y sedoso.
3Presentación
- Extiéndelo en un plato llano, haz un hueco con el dorso de una cuchara y remata con aceite de oliva, los garbanzos enteros, el comino, el pimentón y el perejil.
- Sirve con pan de pita, encurtidos, cebolla y chiles verdes.
💡 Consejos y errores comunes
- Error común: usar garbanzos que no están del todo blandos; el hummus queda granuloso por mucho que lo tritures. Cuécelos hasta que se deshagan.
- Tritura los garbanzos mientras están calientes; el agua helada hace la textura más ligera y suave.
- Se conserva 3 días en la nevera bajo una fina capa de aceite de oliva.
🔁 Sustitutos de ingredientes
- Para ir más rápido, usa 3 tazas de garbanzos de lata y hiérvelos 15 minutos con ¼ cdta de bicarbonato antes de triturar.






