1Preparación
- Escurre los frijoles, reservando un poco de su líquido si quieres.
- Pica fina la cebolla y machaca el ajo.
2Cocción
- Calienta el aceite en una sartén ancha y cocina la cebolla hasta que esté blanda y dorada.
- Añade el ajo y el comino y remueve hasta que huelan.
- Añade los frijoles y la mitad del agua y machácalos en la sartén con un machacador de patatas o el dorso de una cuchara.
- Cocina, removiendo y añadiendo poco a poco el resto del agua, hasta que quede cremoso y se despegue de los lados de la sartén. Añade la sal.
3Presentación
- Pasa los frijoles al plato y alisa la superficie.
- Esparce queso desmenuzado y sirve con tacos, enchiladas o totopos.
💡 Consejos y errores comunes
- Error común: añadir toda el agua de una vez, de modo que los frijoles quedan caldosos. Añádela poco a poco: espesan más al enfriarse.
- Para empezar con frijoles secos: remoja 400 g toda la noche, cuece a fuego lento con media cebolla unos 90 minutos hasta que estén tiernos y usa el líquido de cocción.
- Se conservan 4 días en la nevera; recalienta con una cucharada de agua.
🔁 Sustitutos de ingredientes
- Tradicionalmente se cocinan en manteca de cerdo; nosotros usamos aceite vegetal para mantenerlos halal y deliciosos, y el ghee da un sabor más rico.
- Los frijoles negros pueden sustituir a los pintos, como en el sur de México.







