1Preparación
- Enjuaga bien el arroz hasta que el agua salga clara, luego escúrrelo y déjalo en el colador hasta que esté casi seco.
- Tritura los tomates, la cebolla y el ajo hasta que quede suave.
- Corta la zanahoria en dados pequeños.
2Cocción
- Calienta el aceite en una olla ancha, añade el arroz y remueve sin parar hasta que los granos tomen un dorado claro y se oiga un suave crepitar.
- Añade el puré de tomate y remueve hasta que se haya evaporado la mayor parte del líquido y se oscurezca un poco.
- Añade el caldo caliente, la zanahoria, los guisantes, el chile entero y la sal, remueve una vez y lleva a ebullición.
- Tapa, pon el fuego al mínimo y cocina sin remover hasta que se absorba todo el líquido y aparezcan pequeños agujeros en la superficie.
3Presentación
- Apaga el fuego, deja tapado 10 minutos y luego esponja con suavidad con un tenedor.
- Decora con cilantro y sirve junto al mole, las enchiladas o los tacos.
💡 Consejos y errores comunes
- Error común: remover el arroz una vez tapado, lo que rompe los granos y lo vuelve pegajoso. Remueve solo una vez antes de tapar.
- Seca bien el arroz después de enjuagarlo: el arroz mojado no se tuesta y se pega a la olla.
- Un chile entero aporta sabor sin mucho picante; ábrelo solo si quieres un arroz picante.
🔁 Sustitutos de ingredientes
- En los hogares mexicanos se usa a menudo caldo de pollo; úsalo en lugar del caldo de verduras si no necesitas una versión vegetariana.
- El basmati puede sustituir al arroz de grano largo; usa un cuarto de taza menos de caldo.







