1Preparación
- Seca los muslos de pollo con papel de cocina y pincha la piel varias veces con un tenedor para que no se encoja.
- Abre cada muslo hasta un grosor uniforme, espolvorea ligeramente con sal y enharina con la maicena.
- Mezcla la salsa de soja, el agua, el azúcar, la miel, el vinagre de arroz y el jengibre en una taza hasta que el azúcar se disuelva.
2Cocción
- Calienta el aceite en una sartén grande y coloca el pollo con la piel hacia abajo.
- Déjalo sin tocar hasta que la piel esté dorada y crujiente y la carne se haya vuelto opaca hasta la mitad.
- Dale la vuelta, tapa la sartén y cocina hasta que esté hecho por dentro: los jugos salen claros sin rosa al cortar.
- Retira el exceso de grasa de la sartén con un papel de cocina.
- Vierte la salsa y deja que burbujee, dando la vuelta al pollo en ella, hasta que espese, brille y cubra las piezas.
3Presentación
- Corta el pollo en tiras anchas, colócalo en los platos y vierte por encima la salsa restante.
- Decora con cebolleta y sésamo y sirve con arroz blanco y verduras al vapor.
💡 Consejos y errores comunes
- Error común: añadir la salsa desde el principio. El azúcar se quema y amarga antes de que el pollo esté hecho, así que añádela solo los últimos 3 minutos.
- La ligera capa de almidón ayuda a que la salsa se adhiera y espese.
- Si la salsa queda demasiado espesa, añade una cucharada de agua.
🔁 Sustitutos de ingredientes
- La pechuga de pollo cortada en rodajas de 2 cm también sirve; cocínala menos tiempo.
- Miel: una cucharada extra de azúcar.






