1Preparación
- Corta la pechuga de pollo en horizontal en dos filetes finos y uniformes.
- Mezcla el comino, el pimentón, el ajo en polvo, la sal y el aceite, y frota con ello ambos lados del pollo.
- Mezcla en un bol la mozzarella y el cheddar rallados.
- Pica fino el chile verde y el cilantro.
2Cocción
- Calienta una sartén grande, añade el pollo y déjalo hasta que se dore por debajo.
- Da la vuelta al pollo y cocina hasta que esté hecho por dentro; al cortar la parte más gruesa no debe quedar rosa.
- Pasa el pollo a una tabla 5 minutos y luego córtalo en láminas finas o deshilacha con un tenedor.
- Limpia la sartén, coloca una tortilla, esparce una cuarta parte del queso sobre la mitad y cubre con una cuarta parte del pollo, el chile y el cilantro.
- Dobla la mitad vacía sobre el relleno, presiona con una espátula y cocina hasta que la parte de abajo esté dorada y crujiente.
- Da la vuelta a la quesadilla y cocina hasta que el otro lado esté dorado y el queso se haya derretido por completo. Repite con las demás tortillas.
3Presentación
- Corta cada quesadilla en 3 triángulos un minuto después de sacarla de la sartén: una quesadilla por persona.
- Sirve caliente con nata agria y gajos de lima.
💡 Consejos y errores comunes
- Error común: subir el fuego para dorar más rápido. La tortilla se quema antes de que el queso se derrita por dentro; el fuego medio da una cubierta crujiente y el queso derretido a la vez.
- No rellenes en exceso; una capa fina se derrite de forma uniforme y no se sale al darle la vuelta.
- Sobras de pollo asado o cocido ahorran tiempo.
🔁 Sustitutos de ingredientes
- Si encuentras queso Oaxaca mexicano, úsalo en lugar de la mozzarella y el cheddar.
- Las tortillas de maíz pequeñas también sirven: dobla cada una sobre un poco de relleno.




